lunes, 14 de diciembre de 2015

Redrum: "El Resplandor", de Stephen King.




Título: El Resplandor.
Autor: Stephen King.
Año: 1977.
Editorial: Plaza & Janés (edición especial del 2013 que contiene un avance de la segunda parte, Doctor Sueño).
Páginas: 656 (sin contar las pertenecientes al avance de Doctor Sueño).


Como presentación no se puede decir nada que no resulte ya archiconocido. Stephen King es un autor del que se ha oído hablar por lo menos alguna vez y El Resplandor es, probablemente, su obra más famosa, en parte por la adaptación de Kubrick, en parte por el episodio especial de Los Simpsons o por la propia miniserie que adapta la obra, siendo más fiel que el film de los 80. Es harto probable que todos conozcáis la historia por alguno de estos formatos o por la novela en sí, por lo que una introducción a ella no tendría sentido a estas alturas.

El Resplandor fue la tercera novela que publicó King tras Carrie y El Misterio de Salem’s Lot y, para ser de su producción temprana, la obra constituye un verdadero gozo. Es cierto que no posee la pulcritud y el excelente estilo de Misery, ni el maravilloso manejo de las técnicas narrativas de La Cúpula ni la prosa de La Niebla, pero mejora mucho los dos trabajos anteriores y nos ofrece, además, la primera y autentica muestra de lo que es algo habitual en su sello: la creación de personajes excelentes, con profundidad, dilemas y un desarrollo digno de aplauso.


Póster de la versión de Kubrick con
Jack Nicholson y Shelley Duvall
El Resplandor posee un total de 656 páginas y en las primeras 200 King se toma su tiempo para contarnos la vida de Jack, Danny y Wendy, relatándonos su pasado de forma fragmentada a través de los distintos puntos de vista −algunos sucesos son incluso narrados tres veces pero desde una visión alterna, para que conozcamos las emociones y la personalidad de cada uno−. El trabajo es maravilloso. Como lectores, somos testigos de la caída de Jack, un filólogo que daba clases de literatura en la universidad y que por culpa de su alcoholismo y sus arrebatos de violencia verá zozobrar aquello por lo que siempre luchó. Jack combatirá con fuerza para dejar atrás las cicatrices de su pasado que, por más que lo desee, no desaparecerán, pues ni él ni los demás son capaces de olvidarlo. La amargura de este aspirante a escritor es, sin duda, la labor más trabajada en la novela, aunque ni Wendy ni Danny se quedan atrás.
Wendy es el prototipo de una mujer más bien pasiva, dotada de un carácter fiero que aprenderá a dominar para plantar cara a sus temores. Durante la lectura no parece que sea capaz de rebelarse pero, debido a los sucesos que van aconteciendo, Wendy hace gala de un valor que uno no espera de ella a priori y me gusta que King la haya dotado con semejante temperamento y que, del mismo modo que sucede con Jack, podamos presenciar y valorar la maduración de Wendy, algo que el personaje de Hallorann hará notar en un momento dado, al catalogarla como una «mujer», distinta de la «muchacha» que vio entrar en el hotel por vez primera.
Homenaje a la versión de
Kubrick en Los Simpsons. 
Danny es el hijo del matrimonio Torrance. Tiene solo 5 años pero es muy maduro para su edad, algo que no es casual, ya que ni su entorno ni su don se lo han permitido. Danny no es un niño común, pues alberga en su interior una habilidad que Hallorann define como «esplendor», capacidad que le permite tener sueños premonitorios o de ver las cosas que el resto del mundo no puede ver y que, por ende, no deberían estar allí. Es un «don» o «capacidad» que le ofrece visiones tormentosas, que le permite leerle la mente a las personas que se encuentran a su alrededor y es capaz de sentir incluso el mismo dolor que ellas. Precisamente por ello, Danny se ha empapado del dolor, del rencor y de la desolación de su madre y de la amargura y del temor de Jack, lo que le han hecho madurar a marchas forzadas. Además, su «amigo imaginario», Tony, le ofrece visiones agradables pero, a medida que se acerca el momento de iniciar la partida hacia el Overlook, le muestra imágenes llenas de terror y sufrimiento, marcándole en demasía. Por eso veremos a un  niño que algunas veces actúa como tal pero, en otras, se nos alzará como un pequeño mucho más avezado que sus progenitores. Danny es la amenaza principal del Overlook y este lo sabe.

Hallorann no está tan desarrollado al pertenecer más bien al ámbito secundario, pero es un personaje que destaca, poseedor también del «esplendor» pero no tan poderoso como el de Danny, definido por él mismo como el «más intenso» que ha visto nunca. No obstante, jugará un papel decisivo en la novela.

King ha logrado encandilarme de nuevo. El trabajo narrativo llevado a cabo en El Resplandor es digno de aplauso. Los personajes están muy bien construidos y no solo ellos, sino el propio hotel, que, gracias a él, vemos como a una entidad viva que se presenta como el cuarto personaje principal. King lo describe con todo lujo de detalles y, por unos instantes, parece que nosotros mismos estemos allí, junto a los Torrance. Sin duda, en esta novela el autor americano realizó su primer gran trabajo, considerado hoy día uno de los mejores junto a IT y Misery.

Wendy (Rebecca De Mornay), Danny (Courtland Mead)
y Hallorann (Melvin Van Peebles) en la miniserie de 1997.

Antes de terminar, me gustaría incidir un poco más en el ámbito del terror. De todas las novelas que he leído de él esta es la primera que puedo considerar terrorífica de verdad. Algunos de los eventos que tienen lugar entre los muros del Overlook −o sus alrededores− son dignos de admiración. La famosa habitación 217, que Kubrick cambió por 237 en su adaptación, contiene, en mi opinión, la mejor prueba de ello y, luego, sin duda, lo que se oculta en la zona infantil, escalofriante.

El Resplandor, que King escribió basándose en el cuento de Poe La máscara de la Muerte Roja a la que tantas veces se alude con el transcurrir de las páginas, pasa a convertirse en mi tercera favorita de él, superada solo por La Cúpula y Misery −por el momento− ambas reseñadas en este blog. Sin duda alguna recomiendo su lectura, tanto por si os gusta el género de terror como por si valoráis los trabajos narrativos bien elaborados, presentes aquí en la construcción de unos personajes fuertes y sólidos, creíbles al cien por cien. Además, es una buena de manera de iniciaros con él si no lo habéis hecho −aunque quizás os abrume su tamaño−.

Jack Nicholson y Steven Weber
como Jack Torrance (1980 vs 1997).

2 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Esta obra en especial es de mis preferidas y me es casi imposible darles un orden de preferencia porque La cúpula y Misery son extraordinarias pero distintas entres ellas.

    Ojalá puedas leer más de el y hacer estos Redrum que te quedan geniales.

    Excelente trabajo.

    Saludos

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    1. ¡Muchas gracias, Enrique! :D
      La verdad es que sí, es difícil establecer un ranking, sobre todo teniendo en cuenta lo distintas que pueden ser algunas de sus novelas entre sí, pero la verdad es que las aludidas desprenden un significado que me llegaron muy a fondo. Y no te preocupes, queda Redrum para rato :) de la lista de 14 lecturas a reseñar que publiqué hace unas semanas, aún quedan "La niebla", "Carrie", "La larga marcha" y "Salem's Lot" (esta última aún no la he leído pero lo solucionaré en breves). Y, en un futuro próximo, veremos desfilar por aquí a otras como "IT", "Rose Mader", "Doctor Sueño" y muchas más.

      !Nos vamos leyendo, Saludos!

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